La noche antes ponemos los garbanzos en remojo en abundante agua fría.
Al día siguiente, tiramos el agua y los aclaramos.
Cortamos los tallos duros de las espinacas, lavamos y picamos en trozos. Picamos la cebolla. Rallamos el tomate. Pelamos las patatas, zanahorias, nabo y cortamos en trozos.
Echamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en la cacerola y sofreímos la cebolla y el ajo picado. Añadimos el pimentón y removemos rápido para que no se queme y no tenga ese sabor amargo, y luego el tomate rallado. Removemos bien. A continuación, añadimos los garbanzos bien escurridos y cubrimos con un buen caldo de verduras. Sazonamos con sal y pimienta. Dejamos hervir a fuego medio durante 1 hora y media.
Luego echamos las patatas, las zanahorias, el nabo y las espinacas y dejamos cocer a fuego lento hasta que toda la verdura esté blandita y los garbanzos melosos.
Cocemos los huevos y los cortamos por la mitad.