¿Qué es la agricultura regenerativa y cómo funciona?
Debemos de ser conscientes de que algunas prácticas agrícolas actuales, como el laboreo intensivo o el riego inadecuado, contribuyen a la degradación y a la pérdida del suelo, siendo responsables además de emisiones de gases de efecto invernadero.
La agricultura regenerativa es un cambio de enfoque radical frente a la agricultura convencional, basada en la intensificación y el uso masivo de insumos sintéticos.
Muchos fenómenos climáticos causan ruptura de los ciclos de agua locales, provocando erosión y desecación del suelo o disminución de la biodiversidad.
¿Qué es la agricultura regenerativa ?
La agricultura regenerativa consiste en un conjunto de prácticas que regenera n la materia orgánica del suelo y restauran biodiversidad contribuyendo además a revertir el cambio climático.
Se traduce en una mejora del ciclo del agua, de los ecosistemas, y de la biodiversidad, aumentando la captura de dióxido de carbono y fortaleciendo la salud de las tierras agrícolas. Es un sistema que mejora la producción de alimentos, con el objetivo de la conservación y rehabilitación de los entornos agrícolas contribuyendo a hacer frente al cambio climático.
“En la agricultura regenerativa, todo son beneficios”
¿Qué ventajas tiene la agricultura regenerativa?
- Mejora la rentabilidad al reducir los insumos externos, se reducen costes y se estabilizan los rendimientos a largo plazo.
- Capacidad de adaptación frente a agentes perturbadores o desafíos del cambio climático. Un suelo regenerado es como una esponja, puede absorber y retener mucha más agua, lo que reduce el riesgo de sequía, y , y además es más resistente a la erosión.
- Contribuye al medio ambiente, capturando carbono, aumentando la biodiversidad y eliminando químicos. La agricultura regenerativa tiene un impacto positivo directo sobre los ecosistemas y la lucha contra el calentamiento global.
La agricultura regenerativa busca trabajar en armonía con la naturaleza.
La salud del suelo es un recurso vital, pero limitado. Este enfoque pretende mejorar y restaurar la calidad del suelo al tiempo que contribuye a reducir la huella de carbono, mejorar la salud de los ecosistemas agrícolas rechazando los insumos químicos, haciendo además de que los productos cultivados sean más seguros para el ser humano
Diferencias entre la agricultura ecológica tradicional y la regenerativa
Aunque comparten muchos principios, la agricultura ecológica y la agricultura regenerativa no son exactamente lo mismo. La agricultura ecológica se centra principalmente en producir respetando una normativa que limita el uso de fertilizantes y fitosanitarios de síntesis y establece determinadas prácticas para reducir el impacto sobre el entorno.
La agricultura regenerativa va un paso más allá y pone el foco en mejorar progresivamente el propio ecosistema agrícola. Entre sus objetivos están favorecer la fertilidad y la estructura del suelo, aumentar la biodiversidad, aprovechar mejor el agua y reducir la erosión mediante prácticas adaptadas a cada finca.
Por eso, entre las principales técnicas de agricultura regenerativa se encuentran las cubiertas vegetales, la reducción del laboreo, la rotación de cultivos, la incorporación de materia orgánica o la integración de animales en determinados sistemas agrícolas. Más que sustituir a la agricultura ecológica, ambos enfoques pueden complementarse para avanzar hacia un modelo de producción más equilibrado y ligado al funcionamiento natural del suelo.
El auge de la agricultura regenerativa en España
La agricultura regenerativa en España ha ganado protagonismo en los últimos años como respuesta a retos como la degradación del suelo, la escasez de agua o la necesidad de adaptar los cultivos a condiciones climáticas cada vez más exigentes.
Cada vez más agricultores y fincas incorporan prácticas orientadas a mejorar la salud del suelo, conservar la humedad y favorecer la biodiversidad. Entre las técnicas de agricultura regenerativa más habituales se encuentran las cubiertas vegetales, la reducción del laboreo, la rotación de cultivos o el aprovechamiento de materia orgánica.
Su crecimiento refleja un cambio de enfoque: no se trata solo de reducir el impacto de la actividad agrícola, sino de trabajar para que el propio ecosistema de la finca gane equilibrio, fertilidad y capacidad de recuperación con el tiempo.
Retos del cultivo regenerativo ante el cambio climático
Existen distintas técnicas de agricultura regenerativa orientadas a regenerar el suelo, mejorar su fertilidad y mantener la productividad agrícola frente a los efectos del cambio climático.
- Mejorar la calidad y salud del suelo, aumentando la materia orgánica, la aireación, la retención de agua y la actividad microbiológica. Las lombrices, conocidas como “las ingenieras del suelo”, ayudan a mejorar su estructura y fertilidad.
“Un suelo sano absorbe más agua en menos tiempo, resiste mejor la erosión y reduce la dependencia de fertilizantes externos”. - Incrementar el secuestro de carbono atmosférico. Mediante la fotosíntesis, las plantas absorben CO₂ y transfieren parte de ese carbono al suelo, donde puede permanecer almacenado si se mantiene un ecosistema saludable.
- Mantener el suelo cubierto mediante cultivos de cobertura vegetal, reduciendo la erosión y protegiendo su estructura. El compost y la reducción del laboreo también favorecen su fertilidad a largo plazo.
- Impulsar la ganadería regenerativa, integrando el pastoreo para gestionar los pastos, redistribuir semillas y cerrar el ciclo de nutrientes mediante una fertilización natural.
- Reducir los insumos químicos sintéticos y sustituirlos por compost, biofertilizantes, estiércol tratado o abonos orgánicos. También puede recurrirse al control biológico de plagas mediante insectos beneficiosos y plantas.
- Diversificar y rotar los cultivos para evitar el agotamiento del suelo y romper los ciclos de plagas y enfermedades asociados a los monocultivos.
- Crear corredores biológicos y fomentar la biodiversidad, mediante setos de vegetación, charcas u hoteles de insectos que favorezcan la presencia de polinizadores y depredadores naturales de plagas.
- Incentivar la agroforestería, incorporando árboles y arbustos que ayudan a reducir la erosión, mejorar la retención de agua, aportar sombra y proteger los cultivos frente a temperaturas extremas.
Estas prácticas muestran qué es la agricultura regenerativa en la práctica: un modelo que busca mantener un suelo vivo, fértil y diverso, especialmente relevante ante los retos que afronta la agricultura regenerativa en España, como la escasez de agua, la erosión y las altas temperaturas.
Cómo aplicamos la agricultura regenerativa en la Finca Hualdo
En la Finca Hualdo, la agricultura regenerativa se aplica mediante un modelo que integra agricultura, ganadería, biodiversidad y tecnología. Buscamos aprovechar los recursos de la propia finca y cerrar ciclos: las ovejas se alimentan con cultivos producidos aquí y contribuyen a enriquecer el suelo de forma natural, mientras que los subproductos de la almazara se reutilizan como fertilizantes.
Entre las técnicas de agricultura regenerativa que forman parte de este enfoque también están el fomento de polinizadores, la protección de especies como el águila imperial y el lince ibérico y el uso de sistemas de riego monitorizado y fertirrigación para optimizar los recursos.
A ello se suma el autoconsumo energético: tres plantas solares generan alrededor del 30 % de la energía necesaria para el funcionamiento de la maquinaria y los sistemas de monitorización. El objetivo es avanzar hacia una agricultura productiva que, al mismo tiempo, cuide el suelo, aproveche mejor los recursos y favorezca el equilibrio natural de la finca.

