POTAJE DE SEMANA SANTA: RECETA TRADICIONAL DE LA HUERTA
El potaje de Semana Santa es un plato tradicional de vigilia y cocina casera. En este guiso pausado, los garbanzos, las verduras y un buen sofrito se transforman en una receta completa, reconfortante y llena de sabor.
En De Hualdo lo preparamos con nuestros garbanzos, verduras, espinacas, pimentón de la Vera, caldo vegetal, huevos camperos y aceite de oliva virgen extra Cornicabra Casas de Hualdo, obteniendo un plato meloso perfecto para Semana Santa o cualquier momento.
La clave está en respetar los tiempos: remojar los garbanzos, preparar un buen sofrito y dejar que el guiso cueza despacio hasta que las legumbres queden tiernas y las verduras se integren en el caldo.
Ficha rápida de la receta
- Tipo de receta: plato de cuchara
- Cocina: tradicional / Semana Santa
- Dificultad: media
- Raciones: 6 personas
- Tiempo de remojo: toda la noche
- Tiempo de cocción: 1 hora y 30 minutos aproximadamente, más el tiempo final de las verduras
- Resultado: potaje de garbanzos y verduras meloso, sabroso y reconfortante
- Producto protagonista: AOVE Cornicabra Casas de Hualdo
- Ideal para: Semana Santa, vigilia, comida familiar o guiso de verduras casero
Ingredientes para hacer el auténtico potaje de la huerta
Para preparar este potaje de Semana Santa necesitarás:
- 350 g de garbanzos De Hualdo
- 3 dientes de ajo morado de Las Pedroñeras
- 4 patatas medianas
- 3 zanahorias
- 1 nabo
- 1 cebolla
- 1 tomate grande rallado
- 2 manojos de espinacas verdes y rojas
- 2 cucharaditas de pimentón de la Vera dulce
- Un buen caldo de verduras
- Sal
- Pimienta negra recién molida
- Un buen chorro de AOVE Cornicabra Casas de Hualdo
- 4 huevos camperos
Cómo hacer potaje de Semana Santa paso a paso
1. Pon los garbanzos en remojo
La noche anterior, pon los garbanzos en remojo en abundante agua fría.
Al día siguiente:
- Tira el agua del remojo.
- Aclara bien los garbanzos.
- Escúrrelos antes de incorporarlos al guiso.
Este paso ayuda a que la cocción sea más uniforme y a que los garbanzos queden tiernos.
2. Prepara las verduras
Antes de empezar el sofrito, deja todos los ingredientes preparados.
Para ello:
- Retira los tallos duros de las espinacas.
- Lava bien las hojas y pícalas en trozos.
- Pela y corta las patatas, las zanahorias y el nabo.
- Pica la cebolla.
- Ralla el tomate.
- Pela y pica los dientes de ajo.
Tener la verdura lista facilita el cocinado y evita que el sofrito se pase de punto.
3. Prepara el sofrito
En una cacerola amplia, añade un buen chorro de AOVE Cornicabra Casas de Hualdo.
Después:
- Sofríe la cebolla y el ajo picado.
- Cocina a fuego medio hasta que empiecen a ablandarse.
- Añade el pimentón de la Vera dulce.
- Remueve rápido para evitar que se queme.
- Incorpora el tomate rallado.
- Mezcla bien hasta formar un sofrito aromático.
Este sofrito será la base del potaje, por eso conviene hacerlo con calma y con un buen aceite de oliva virgen extra.
El secreto está en el sofrito: la importancia de un buen Aceite de Oliva
En un potaje de verduras tradicional, el sofrito marca la diferencia. No es solo un paso previo: es la base que dará profundidad al caldo y unirá el sabor de los garbanzos, las verduras y el pimentón.
El AOVE Cornicabra Casas de Hualdo encaja muy bien en este tipo de guisos por su carácter, intensidad y personalidad. Al utilizarlo desde el inicio, ayuda a redondear el sofrito y a aportar un fondo más sabroso al potaje.
La clave está en controlar el fuego. El pimentón debe cocinarse apenas unos segundos para liberar su aroma sin quemarse. Si se quema, puede aportar un sabor amargo. Por eso conviene remover rápido y añadir enseguida el tomate rallado.
4. Añade los garbanzos y el caldo
Cuando el sofrito esté listo, incorpora los garbanzos bien escurridos.
A continuación:
- Cubre con un buen caldo de verduras.
- Añade sal.
- Incorpora pimienta negra recién molida.
- Deja hervir a fuego medio durante 1 hora y media aproximadamente.
Durante la cocción, los garbanzos irán absorbiendo el sabor del sofrito y del caldo vegetal.
5. Incorpora las verduras
Pasado el primer tiempo de cocción, añade las patatas, las zanahorias, el nabo y las espinacas.
Después:
- Baja ligeramente el fuego.
- Cocina despacio hasta que las verduras estén tiernas.
- Comprueba que los garbanzos estén melosos.
- Ajusta de sal y pimienta si es necesario.
El resultado debe ser un potaje de garbanzos y verduras con cuerpo, caldo sabroso y textura reconfortante.
6. Cuece los huevos y termina el plato
Cuece los huevos camperos y córtalos por la mitad.
Sirve el potaje caliente en platos hondos y coloca el huevo encima o a un lado. También puedes terminar con un hilo de aceite de oliva en crudo justo antes de servir para reforzar el aroma del plato.
Consejos para que el potaje quede meloso
Este potaje de la huerta se puede preparar el día anterior. De hecho, como muchos guisos tradicionales, gana sabor con el reposo.
Para mejorar el resultado:
- Deja los garbanzos en remojo toda la noche.
- Usa un caldo de verduras con sabor.
- No quemes el pimentón durante el sofrito.
- Cocina los garbanzos a fuego medio, sin prisas.
- Añade las verduras en la segunda parte de la cocción.
- Ajusta la textura del caldo según prefieras un potaje más ligero o más espeso.
- Termina con AOVE en crudo si quieres aportar más aroma.
El huevo cocido funciona muy bien, pero también puedes preparar el huevo poché o escalfado. En ese caso, la yema líquida se mezcla con el caldo y aporta una textura más cremosa.
Variantes de la receta del potaje de Semana Santa
El potaje de vigilia casero admite pequeñas variaciones según la tradición de cada casa. Esta versión se prepara solo con verduras de temporada, garbanzos y huevo, pero puedes adaptarla sin perder su esencia.
Una de las variantes más habituales es el potaje de garbanzos con bacalao, muy común en Semana Santa. En ese caso, el bacalao se incorpora desalado y aporta un punto salino al guiso.
También puedes preparar una versión más ligera sin huevo, aumentar la cantidad de espinacas o añadir otras verduras de temporada. Lo importante es mantener la base del plato: garbanzos bien cocidos, sofrito sabroso, caldo vegetal y una cocción pausada.
Si buscas un potaje de vigilia tradicional, esta receta de la huerta es una base sencilla y muy versátil.
Una receta de cuchara, de huerta y de temporada, pensada para disfrutar despacio y recordar que la cocina tradicional sigue teniendo mucho que decir.


